"Admiro a Tarkovsky, Bergman y Lynch."
Julian Jarrold estrena el próximo viernes 31 de octubre "Retorno a Brideshead", adaptación cinematográfica de una conocida novela inglesa para la que ha contado con un extraordinario reparto (Emma Thompson, Matthew Goode, Ben Whishaw). De eso nos habla en esta entrevista, pero también de la influencia que la literatura ha tenido a lo largo de toda su trayectoria, de su dilatada experiencia en televisión y del cine que se hará en el futuro -entre otras muchas cosas- con el entusiasmo de quien informa sobre su primer proyecto. Nada queda más lejos: Julian es el vivo ejemplo de que se puede tener talento, ser un gran profesional y seguir siendo humilde.
1- ¿Cuáles fueron los títulos que marcaron tu infancia?
Lo cierto es que empecé a interesarme verdaderamente por el cine cuando lo estudiaba, fue entonces cuando me enamoré del cine. Me interesaban las películas que pertenecían a la tradición europea, al cine independiente y de arte y ensayo. Si tengo que citar algún título de esa época diría “Medium Cool”, de Haskell Wexler, sobre los alborotos que se produjeron en los Estados Unidos durante los años ’60, y “Kes”, de Ken Loach.
2- ¿Un director de cine al que admires?
¿Sólo uno?
No, pueden ser más de uno.
(Sin vacilar) En ese caso Tarkovsky, Bergman y Lynch.
3- ¿Una película que querrías haber firmado?
Diré dos: “Don’t Look Now” y “Nostalgia”.
4- ¿Un plano que siempre recuerdes?
La escena de las paredes rojas en “Gritos y susurros” (el rojo era de sangre).
5- ¿...y una línea de diálogo?
La última línea de “Sed de mal”.
6- ¿...y un personaje secundario?
Bibi Andersson en “Persona” e Isabella Rossellini en “Terciopelo azul”.
7- Recomiéndanos cinco películas recientes
“Hunger”, una película británica muy dura, pero muy interesante.
“La vida de los otros”
“Inland Empire”
¿Me la puedes explicar?
No (risas).
“La Strada”, que no es reciente, pero que he tenido la oportunidad de ver hace poco
“Volver”
y “La escafandra y la mariposa”
8- A lo largo de tu carrera has trabajado mucho para el medio televisivo. ¿Cómo valoras esta experiencia?
Como director siempre quieres ver tu trabajo en la gran pantalla, pero lo cierto es que la televisión me ha servido muchísimo como terreno de aprendizaje. De ahí he podido sacar un gran bagaje para hacer películas. Teniendo en cuenta que en Inglaterra no existen grandes presupuestos para hacer cine, como creo que también ocurre aquí, el hecho de haber podido rodar un gran número de tv movies ha sido para mí algo muy positivo. Siempre me ha interesado mucho más el cine, porque se trabaja de una manera muy diferente: existe una preocupación por la música, por el cuidado de cada plano… En un producto para televisión es mucho más importante el trabajo de los actores que el del director.
9- ¿35mm o rodaje digital?
35mm siempre, y si no se puede 16. Pero nunca digital.
10- En el rodaje, ¿improvisas o te ciñes al guión?
Principalmente me ciño al guión.
11- ¿Cuál es la escena de tu filmografía que más te ha costado filmar?
Sobre todo dos planos especialmente difíciles de “Retorno a Brideshead”: uno era un 360º en el interior del castillo que sirve como escenario, con muchos actores y extras. Todos estábamos muy preocupados por no dañar las paredes del castillo, y a la vez yo tenía que dirigir a un elevado número de actores. El otro es un plano en el carnaval de Venecia, de noche, con lluvia, en barco y con muchos extras. Los dos fueron un verdadero reto.
De mi última película (“1974”), un plano secuencia hecho con steady cam en el que seguimos a un actor a través de un edificio, vemos como entra en una habitación y dispara a las personas que allí se encuentran, y también le vemos salir, todo en un único plano.
12- ¿Un consejo para alguien que quiere dirigir o que está a punto de hacerlo?
Tiene que rodar mucho, así es como empecé yo, con amigos; tienes que tener la pasión y la determinación para hacerlo. Yo he sido muy afortunado y la televisión como campo de aprendizaje me ha resultado muy útil. Le recomiendo que escriba sus propios guiones, que coja la peor cámara que encuentre -nosotros utilizábamos la Súper8- porque trabajando, si tiene talento alguien se dará cuenta tarde o temprano. Luego sólo necesitará un buen casting (risas).
Hoy es muy barato hacer películas con cámaras de vídeo y con la posibilidad de editarlas en el ordenador de casa.
13- ¿Crees que hay alguna solución para que el cine independiente sea visto por más gente?
Es difícil, los DVD’s son muy importantes, aunque por supuesto como director siempre preferiré ver mis películas en la gran pantalla. En Inglaterra tenemos el mismo problema, pero con el añadido de que compartimos el mismo idioma que el mercado norteamericano, por lo que sus productos tienen una mayor presencia. Al menos en España tenéis un idioma diferente… Las producciones norteamericanas tienen grandes presupuestos de marketing contra los que no se puede competir.
Es necesario que mantengamos la calidad y que fabriquemos historias diferentes, porque siempre habrá hambre para eso. Llegará el día en que nos cansemos de que Hollywod nos cuente siempre las mismas historias.
14- En tu opinión, ¿son útiles las escuelas de cine?
Sí, bueno, yo fui rechazado en una escuela de cine, no pude entrar (risas). Pero creo que son útiles porque presentan el mismo entorno que se vive en la profesión y te dejan la libertad para experimentar y desarrollar tu propio estilo. Si estás trabajando no te puedes permitir el lujo de cometer un error, porque de eso depende que te vuelvan a llamar, que puedas seguir trabajando. Por eso la escuela puede servir como un entorno que te proporcione una cierta seguridad para aprender, lo que implica también equivocarse.
Hoy en día la gente de la profesión sigue caminos muy diferentes, pero lo cierto es que hay muchos directores que están muy a favor de la formación en escuelas de cine. Yo creo que tienen su uso, aunque limitado.
15- ¿De dónde surge el interés por adaptar al cine la novela "Brideshead Revisited"?
Es un libro muy famoso en Inglaterra y su adaptación suponía un gran riesgo ya que el público se genera muchas expectativas y puede no estar de acuerdo con muchas de tus decisiones, por ejemplo el casting. Volví a leer el texto, que para mí es verdaderamente fascinante por sus personajes y la belleza de sus localizaciones: los personajes que intervienen en la novela son de una gran riqueza y, ante todo, muy vívidos. Pero al principio tuvimos que ser muy cautelosos teniendo en cuenta el hecho de que tanta gente conociera la novela, incluso en España, lo cual me ha sorprendido mucho… Con el guionista, que es amigo mío, abordamos esta difícil tarea volviendo siempre al libro, nos centramos totalmente en él. Creíamos que la historia se tenía que tratar en la gran pantalla, que las ideas que contiene se prestaban para ser tratadas en cine.
16- En qué consistió ese proceso de adaptación, teniendo en cuenta que había un texto original, la novela, pero también una exitosa serie de televisión hecha en los años 80. Tenías muchas referencias…
No he visto la serie para nada. Tengo el recuerdo de cuando mis padres la miraban por televisión, yo era poco más que un adolescente y en ese momento me parecía una serie muy aburrida, que ensalzaba la aristocracia y la nostalgia por una vieja Inglaterra. Para mí celebraba valores en los que yo no creía y que ahora no me interesaba recuperar; quiero aclarar que supongo que no debía ser una serie aburrida, pero en ese momento lo pensaba.
Nuestro punto de partida fue el libro: retomamos el texto y nos centramos en Julia, Charles y Sebastian, protagonistas de dos historias de amor muy singulares que conectan entre ellas, en las que hay pasión, intriga y tragedia. Nos sentíamos fascinados por el choque que se produce entre el personaje de Lady Marchmain, representante de la versión inglesa del catolicismo y de valores como la tradición y la familia, y el joven Charles, que simboliza el individualismo y una opción totalmente opuesta a la religión, el ateísmo. La época en la que se desarrolla la historia, entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, fue un tiempo decisivo no sólo para Inglaterra, también para el resto de países. La sociedad estaba viviendo una profunda transformación, el fascismo estaba a punto de ser desterrado y se iba a instalar una democracia, pero antes de que eso ocurriera tenían que sucederse muchos cambios. Creíamos que se trataba de un periodo histórico muy interesante.
17- Siempre tu trabajo, tanto en televisión como en cine, ha estado muy relacionado con la literatura: has adaptado obras de algunos de los autores más importantes del siglo XIX, como Fiodor Dostoievsky, Charles Dickens o Jane Austen. Actualmente trabajas en otra adaptación, la novela de David Peace, "1974". ¿Crees que el cine o incluso la televisión pueden ser una forma efectiva de acercar a la gente algunos de los trabajos más relevantes de la literatura universal?
Sí, pueden serlo. En Inglaterra mucha gente tenía miedo a Dostoievsky, por ejemplo, por la cantidad de nombres rusos que pueblan sus páginas, la dificultad de sus tramas, muchas veces no se sentían con la energía suficiente para enfrentar alguna de sus obras. Nosotros intentamos encontrar un viaje visual, una historia simple a pesar de la complejidad, que nunca puede ser igual que el libro porque se trata de una interpretación. En mi opinión, lo que es verdaderamente peligroso es acercarse demasiado al libro; este es el problema de muchas producciones que se hacen actualmente en cine, adaptaciones literarias que no son lo suficientemente valientes como para tomar una cierta distancia que les permita hacer algo fresco, nuevo. Creo que para hacer una película partiendo de un texto literario hay que ser, sobre todo, valiente (en el sentido de osado, atrevido).