“La vergüenza” de David Planell abrirá el Festival de Málaga
Entre el 17 y el 25 de abril Málaga volverá a convertirse, como cada año, en escaparate del cine nacional. Transcurrido un tiempo más que suficiente para borrar de nuestra memoria cualquier vestigio de las vacaciones de semana santa, esta cita con la creación cinematográfica en español estará preparada para arrancar con fuerza.En esta ocasión el festival ha apostado sus mejores cartas a la ópera prima de un conocido cortometrajista y autor de un gran número de guiones para cine y televisión. Su nombre, David Planell. Suyo es “Carisma”, el corto por el que consiguió una nominación a los Goya en 2004, una historia de tintes surrealistas que testimoniaba la ruptura de una pareja formada por dos mujeres que compartían su afición a los telediarios. Sus siguientes pasos los daría con “Ponys” (2005), “Banal” (2006) y “Subir y bajar” (2007). Este último cortometraje, un alegato en contra de la violencia de género, llegó a ser muy popular en la red y fue utilizado por diversas asociaciones para intentar concienciar sobre los malos tratos.
El primer largometraje de Planell lleva como título “La vergüenza” y ha sido seleccionado para inaugurar la duodécima edición del Festival de Málaga.
La película narra el infierno de una pareja que decide adoptar a un niño peruano de ocho años, aún a sabiendas de que el pequeño sufre trastornos del comportamiento. La acción se desarrolla en el transcurso de una mañana, momento elegido por los protagonistas para comunicar a la asistente social que quieren devolver a su hijo; se sienten empujados a hacerlo por la pésima convivencia con el niño y la amenaza de que la adopción (quizás un error) pueda dar al traste con su relación. Pero el sentimiento de culpa -¿o la vergüenza?- no tarda en instalarse en sus conciencias.
En el blog que David Planell tiene en Club Cultura el director habla del difícil proceso de creación, de sus dudas, de un libro de David Lynch en el que se basó para atrapar a su pez dorado y de la vital importancia para todo artista de tener un frontón al que acudir (no se refiere a una pista de hormigón). Hallaréis estas y otras interesantes reflexiones aquí.