"After es la historia de tres soledades, de tres tipos que intentan huir de los fantasmas que les atormentan de día"

Fuente: Cineuropa

"7 vírgenes" fue la película que le dio a conocer internacionalmente, aunque antes ya había dirigido "El traje" y "El Factor Pilgrim" junto a Santi Amodeo. Ahora Alberto Rodríguez estrena "After", un desolador retrato de tres amigos a punto de traspasar la barrera de los 40. Aunque lo han conseguido todo sus logros no les pertenecen porque se muestran incapaces de lidiar con su propia insatisfacción. Los tres optan por el escapismo durante una noche en la que vuelven a ser adolescentes. En este trabajo Alberto ha vuelto a trabajar con Rafael Cobos, junto a quien ya había escrito el guión para "7 vírgenes". "After" puede, y debe verse en los cines a partir de este viernes, 23 de octubre.

1- ¿Cuáles fueron los títulos que marcaron tu infancia?
“La invasión de los ladrones de cuerpos”, la película que aparece en “After”. La pusieron en televisión; me quedé pensando en la posibilidad de que todos fueran marcianos menos yo, lo típico que puede pensar un niño en estas ocasiones.

 

2- ¿Un director de cine al que admires?
Hay millones. Muchísimos… Desde Buñuel hasta Spielberg, si quieres.
Cada vez que miro una buena película ya admiro a la persona que la ha hecho, porque es muy difícil hacer una buena película. Y en cambio es muy fácil que te salga mal.

 

3- ¿Una película que querrías haber firmado?
Cuando acabamos “7 vírgenes” empezamos a trabajar en “1982” y en “1977”, dos películas que no se pudieron hacer porque en ese momento no encontramos la financiación suficiente. Me gustaría filmarlas algún día…


“1977” es una especie de visión de la transición donde la transición no llegó, que fue la cárcel. Entre el año ’76 y ’78 los presos del país se pusieron de acuerdo para pedir su libertad. Pedían una amnistía general, ellos se autodenominaban presos sociales. Cuando una sociedad tiene que reordenarse entera, como ocurría en ese momento, lo último que se reordena es la cárcel. El guión para este proyecto está escrito y todo, nos hubiera gustado hacerlo tomando como referencia la cárcel de La Modelo por sus dimensiones. También barajamos la posibilidad de hacerlo en una cárcel de Valencia, pero al poco tiempo fue declarada en ruinas, con lo que esa posibilidad dejó de existir.
“1982” es una historia de ladrones desde los años ’80 hasta el 2000. Una banda de ladrones que luego se convierten en narcotraficantes… Era una película muy grande para las posibilidades que teníamos en ese momento.


Empleamos mucho tiempo en preparar “1977”, hubo una fase de documentación muy importante. Nos interesaba la perspectiva de tres miembros de Els Joglars relacionada con el caso de La Torna, que fue muy sonado. Tres actores de esta compañía fueron encarcelados en La Modelo después de una representación. Allí pusieron en marcha un montón de cosas, una biblioteca, un taller de teatro… A la iniciativa de estos presos que pedían la amnistía se unieron otras prisiones importantes, como la de Carabanchel. Los reclusos lograron articular una especie de sindicato para los presos, que en ese momento se llamó Copel. La institución en sí no había hecho la transición, los directores de la cárcel, los funcionarios de prisiones en general eran un reflejo del país. Esa microsociedad explica muy bien lo que había sido la transición española. La verdad es que es un proyecto que me gustaría mucho rodar, espero que pueda hacerlo un futuro.

 

4- ¿Un plano que siempre recuerdes?
Me gustan muchos planos de “Conspiración del silencio”, una película de Preston Sturges. Tiene un uso del anamórfico increíble, y muchos planos preciosos en un desierto. Pero puede que mi favorito sea la imagen de John Wayne saliendo de la casa en “Centauros del desierto”.

 

5- ¿...y un personaje secundario?
Me gustan mucho casi todos los secundarios que salen en las películas de John Ford. A veces me interesan más que los protagonistas.

 

6- Recomiéndanos alguna película reciente.
“El secreto de sus ojos” está muy bien. Tiene un gran secundario que igual es la mitad de la película. El actor se llama Francella, y su personaje, Sandoval. El resto me da un poco igual, pero el rato que sale ese señor me lo paso en grande.

 

7- ¿Rodarías alguna vez una serie de TV?
Sí, por qué no. “1977” podría adoptar el formato de serie…

 

8- ¿Hay alguna novela que querrías adaptar?
Me gustaría hacer un Carvalho, aunque no creo que lo haga nunca. Le tengo mucho respeto a Montalbán, me gusta demasiado. “Los mares del sur”, “Tatuaje” o “La soledad del manager”, cualquiera de estas tres podría ser… Pero el binomio cine y comida es complicado. No he visto la serie que hicieron del personaje y tampoco la película sobre “Tatuaje” (d. Bigas Luna).

 

9- ¿35mm o rodaje digital?
De momento 35mm, pero terminaremos todos haciendo digital. La técnica ha evolucionado muchísimo. Yo rodé hace un año y hay que tener en cuenta que cada cierto tiempo el material vuelve a actualizarse, se corrigen los defectos de las versiones anteriores… No hay duda de que se impondrá el nuevo formato.



10- En el rodaje, ¿improvisas o te ciñes al guión?
Improviso porque ensayo mucho. Cuando termino los ensayos intento que quede todo fijado. Hay que tener en cuenta que cada vez tenemos menos tiempo para rodar, por lo que hay que ir con las cosas muy claras. Para eso lo mejor es trabajar mucho los ensayos. Yo ensayo mucho. Durante los ensayos se escuchan diferentes propuestas antes de dar con la versión definitiva del guión, aunque en ningún caso se trata de variaciones tremendas.

 

11- ¿Cuál es la escena de tu filmografía que más te ha costado rodar?
Es curioso lo que ocurre con esto: hay planos muy complejos en los que todo el equipo pone tanto de su parte, se prepara tanto, que luego se consigue hacer en dos tomas. En cambio sucede lo contrario con planos con una dificultad mucho menor. La película se suele atrancar en sitios muy raros…

 

12- ¿Un consejo para alguien que quiere dirigir o que está a punto de hacerlo?
Bueno, son dos cosas diferentes: si va a dirigir, el consejo es que tenga mucha fe en lo que hace, que se crea lo que hace a pie juntillas y que lo haga con pasión. Para alguien que quiere dirigir, ahora existe tecnología para rodar lo que sea. Sólo le puedo decir que la única manera de aprender a hacer cine es rodando, y lo digo yo, que todavía estoy en proceso.

 

13- ¿Crees que hay alguna solución para que el cine independiente sea visto por más gente?
Depende de lo que se entienda por cine independiente. Casi todo lo que se rueda en España entraría dentro de la categoría de cine independiente. Tengo la impresión de que uno de los grandes problemas es que el cine está desapareciendo de los centros. Se está perdiendo el acto social de ir al cine porque implica coger el coche, salir de la ciudad, aparcar, atravesar un centro comercial… En Sevilla, de donde soy, sólo quedan cuatro cines en el centro de la ciudad. Todo depende también de la publicidad que se invierte en la película y en el hecho de que la gente que la tiene que vender sepa dar con su público objetivo. Hay temas que aparentemente no interesan a nadie, pero lo cierto es que si las películas se venden bien todo el mundo va a verlas. Mira “Mar adentro”, por su temática podría haber sido una película indie. Lo que parece claro es que si inviertes en vender, vendes.

 

14- ¿Desde tu punto de vista, son útiles las escuelas de cine?
Yo estudié en la universidad. En la ciudad no había escuela de cine. Cuando terminé el instituto se abrió justamente la facultad. Yo creo que son útiles en la medida que unen a un grupo determinado de personas, incluyendo a los profesores, pero fundamentalmente a alumnos. Los alumnos aprenden a preguntarse cosas, se les orienta hacia los posibles caminos que hay. Cuando entré en la universidad éramos 40. Todos estábamos allí por pura vocación. Hace poco un amigo que es profesor me invitó a una clase para poder participar en una ronda de preguntas, eran unos 120, pero sumando el interés de todos no llegaba al interés que tenía la mitad de mi clase.

 

“After”

15- Antes de ver “After” ya pensábamos que la cinta tenía un valor generacional, como retrato de unos jóvenes no tan jóvenes, que viven su particular desencanto a punto de entrar en los 40. ¿Compartes esa opinión, crees que puede tener un valor generacional?
Creo que es un poco ambicioso lo de película generacional. Eso se sabrá quizás dentro de un tiempo. Lo que sí es verdad es que esta película está hecha mirando a nuestro alrededor. Lo que muestra forma parte de nuestro entorno, del guionista y mío, de alguna manera hemos cogido lo peor de nuestros mejores amigos. Pero creo que la película está muy cerrada en tres personajes.

 

16- La película consigue transmitir el vacío existencial de los personajes, y lo que muestra es un paisaje desolador… ¿En qué os habéis basado Rafael Cobos y tú para construir a los tres protagonistas?
Aunque pueda sonar un poco pretencioso, en “Las partículas elementales” de Houellebecq. Pero la culpa no la termino de ver en esta historia… Los personajes no se sienten culpables, se sienten perdidos. Usamos la expresión minimalista de Raymond Carver, como con la historia del perro. Hemos jugado con dos o tres elementos para explicar mucho, para contar casi una soledad.

 

17- El guión sigue una estructura muy singular volviendo a la misma escena en algunos casos hasta tres veces para ampliar su información o explicar su continuidad. También llama la atención la división en tres actos (cada uno dedicado a un personaje) y la introducción de capítulos… Me puedes hablar un poco hablar de las razones que hubo detrás de estas decisiones.
Me alegra saber que has visto la película como tres actos diferenciados, porque eso era precisamente lo que pretendíamos. Cada historia constituye un acto, si no tendríamos una película de episodios y no queríamos eso. Tenemos a tres personajes que están solos, los hemos cosido así, a través del punto de vista de cada uno. La película muestra diferentes visiones sobre el mismo hecho. Se puede ver en la escena del baño. Cada personaje la recuerda de una forma distinta. O, por ejemplo, ella no recuerda que ha perdido una sandalia, pero al final se mira el pie y ve que tiene heridas. Es la noche vista desde el recuerdo de cada uno de ellos. El ritmo de la película no se ver perjudicado por los episodios, cuando llegamos al último acto, la noche se acelera.

 

18- ¿Por qué la aventura de los tres tiene lugar durante una única noche?
Porque en realidad es la historia de tres soledades, de tres tipos que intentan huir de los fantasmas que les atormentan de día, huyen queriendo ser otra vez adolescentes.

 

19- En “After” no hay juicios morales, ¿hay un interés por tu parte de ceder este tipo de juicios al espectador?
La película es una pregunta, no contiene respuestas. Hace poco leí en un artículo que decía que la pedagogía y el cine no se llevan bien.

 

20- Durante la presentación comentabas que el relato puede tener entre dos y tres niveles de significado, y que vuestra intención era ir abriendo interrogantes. ¿Pero cuáles son los principales temas de la película? Uno de ellos es el drama de la madurez, la no aceptación…
El drama de la madurez, que no debería ser drama… Pero quizás el tema principal sea la soledad. Y también la incomunicación. Hay mucha gente que se cree la historia del trío. Pero los tres protagonistas no están juntos más que en el momento en el que están abrazados en la pista de baile. Todo lo que se dicen después es periférico. No está sacado del corazón, no tiene importancia.

 

21- Has comentado que el tema de las drogas- hay muchas escenas en las que los personajes esnifan coca- forma parte de una estrategia para desnudar a estas tres personas… Puedes hablarme un poco más sobre esto.
Bueno, es un recurso clásico del teatro y del relato en general. Los personajes toman un filtro y empiezan a comportarse de manera distinta. A nosotros nos servía para desarmarlos. El hombre seguro que es el personaje que interpreta Willy Toledo, la coraza del tipo triunfador se viene abajo cuando le vemos bajo los efectos de las drogas.

 

22- En algún momento hubo alguna duda en relación a este tratamiento, por el riesgo de que alguien pudiera decir que la película hace apología del consumo de drogas…
Nos han dicho las dos cosas, que era una película que hacía apología del consumo de drogas y también que era totalmente antidrogas… Pero lo cierto es que ni Rafael Cobos ni yo tenemos que decir nada de las drogas. Bueno, si me preguntas a mí, yo las legalizaría todas. Uno de los problemas más graves es que en la mayoría de los casos la gente no sabe lo que se está metiendo. La otra vía, la utilizada hasta el momento, no sirve para nada.

 

23- ¿Mientras escribíais el guión ya teníais en mente a Tristán Ulloa, Guillermo Toledo y Blanca Romero para los personajes?
No, generalmente escribimos como en “7 vírgenes”, en blanco. Sí sabíamos que queríamos volver a trabajar con Jesús Carroza, sólo en este caso supimos que iba a ser el actor para ese papel.

 

24- ¿Cómo te gustaría que el público viera esta película?
Yo creo que lo mejor que tiene la película es que te agarra por una mano y te conduce por un viaje emocional, del que sales con un sentimiento u otro. Si no es así, es que lo hemos hecho mal. Tengo la impresión de que es una película que puede permanecer en la cabeza del espectador durante un par de días… Es dura, la gente que la ha visto nos comenta que es mucho más dura de lo que nosotros podíamos imaginar en un principio. Está protagonizada por tres personajes con los que cuesta mucho identificarse, que se encuentran dentro de lo que un manual de guión diría “no hagas con tus personajes”. Pero lo que ocurre es que hablamos de una cosa más básica todavía: la condición humana. Somos miserables o maravillosos, es así.
 

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